Viernes, 10 de octubre de 2008

Adam Bender es uno de los niños que juegan cada sábado al béisbol en el Parque de los Veteranos de Lexington, en Kentucky. Si uno pasara por allí un fin de semana, le vería correr, batear y esforzarse por llegar a las bases como cualquier otro, con la única diferencia de que a él le falta una pierna.

Adam tiene 8 años y perdió la pierna en los primeros meses de vida a consecuencia de un cáncer. Al principio, cuando el chico les dijo que quería jugar al béisbol, sus padres se mostraron escépticos, pero después comprendieron que sobreprotegerle no tenía sentido. Ahora es sólo un chico más de los que juegan en el parque, y un ejemplo de coraje para todos.




Comentarios