S?bado, 10 de noviembre de 2007
Imagen
Una curiosa historia.
En 1824, un carpintero jubilado conocido como Lozier a secas afirm? que la isla de Manhattan estaba en inminente peligro de hundirse a causa de la excesiva cantidad de edificios construidos en su parte sur. Seg?n ?l, hab?a que cortar la isla por la mitad, remolcar la parte sur hasta el puerto de Nueva York, darle media vuelta y luego unirla otra vez.

En esa ?poca de impresionantes avances industriales y cient?ficos, pocos dudaron de la posibilidad de realizar tal maniobra. Se contrat? a muchos trabajadores, a los que Lozier preguntaba cu?nto tiempo podian contener la respiraci?n bajo el agua, y tambi?n a un herrero a fin de que construyera la estructura necesaria para separar y voltear la isla. Tras varios meses de preparativos, por fin lleg? el gran d?a. Una multitud de obreros equipados con camiones de pertrechos acudieron al lugar para poner manos a la obra.

Pero pas? el tiempo y Lozier, no apareci?. La multitud, dolida de haber sido tan cr?dula, jur? buscarlo para vengarse. Lozier permaneci? alg?n tiempo oculto, sin ganar nada de ese lance salvo, acaso, una grata satisfacci?n.
Comentarios