Domingo, 08 de julio de 2007
Imagen
El equipo Hoyt.
Esta es la historia de Dick y Rick Hoyt, padre e hijo, no es simple de describir con una simple frase o palabra, eso si, pueden ser miles de car?cter elogioso.

Rick sufri? asfixia en el parto por culpa del cord?n umbilical y qued? con una par?lisis casi total. Los doctores dec?an que el cerebro tambi?n se hab?a visto afectado y que Rick quedar?a en estado vegetativo, pero los padres se esforzaron en educarle de un modo ?lo m?s normal posible?. A pesar de no poder hablar, Rick demostr? pronto que su cerebro estaba bien: se part?a de risa con los chistes. No puede casi moverse y no habla, pero entiende todo y se comunica a trav?s de un ordenador especial, muy parecido al de Stephen Hawking, que va seleccionando letras hasta que ?l hace un peque?o gesto con la cabeza.

Una de las ilusiones de Rick era participar en una carrera ben?fica en honor a un deportista local que hab?a quedado parapl?jico en un accidente. Su padre le ayud? a participar, empujando su silla de ruedas durante todo el recorrido. Rick se sinti? realizado, libre de sus ataduras corporales, y dio as? comienzo una larga gesta de carreras en las que padre e hijo han participado desde entonces. Es algo impresionante.

El v?deo que viene a continuaci?n muestra la participaci?n de padre (de 60 a?os) e hijo en una triatl?n de la Iron Man (les recuerdo: 3,8 km de nataci?n, 180 km de bicicleta y una marat?n ?42,195 km? para acabar). Es realmente sobrecogedor ver tanto la cara de felicidad del hijo como la de esfuerzo del padre. Comienzan la carrera con el d?a y la terminan de noche, pero la terminan. Es algo que hay que ver.



Se queda uno sin palabras, solo queda aplaudir.
Comentarios