Lunes, 02 de abril de 2007
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...de la imprenta.
Gutenberg pidi? un pr?stamo a su socio Juan Fust. Al no poder pagarlo, Fust se qued? con la imprenta y se apresur? a imprimir muchas Biblias que llev? a Par?s, donde un impreso com?n costaba 500 coronas de oro.

Fust las vend?a a 60 coronas y las entregaba de inmediato. Los escribas quedaron pasmados y, al ver las iniciales rojas y brillantes que adornaban sus ejemplares, sospecharon que ese rojo era la sangre del propio Fust, con la cual ?l sellaba un pacto con el diablo. Fue acusado de hereje y fue detenido.

Registrada su casa y su imprenta, aparecieron muchas Biblias con las famosas iniciales "sangrientas". Fust dijo la verdad, que hasta entonces hab?a mantenido en secreto revelando la historia de la invenci?n de Gutenberg. Asombrados los jueces levantaron los cargos que hab?a contra ?l y la imprenta se propag? por todo el mundo.
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