Domingo, 11 de marzo de 2007
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El asalto al tren de Glaswow
Fue r?pido y efectivo. El 8 de agosto de 1963, 15 hombres robaron el tren postal Glasgow-Londres. Lo detuvieron, desengancharon la locomotora y se llevaron 120 bolsas con 2.631.784 libras esterlinas, el equivalente actual a 40 millones de d?lares. Casi toda la banda cay? en poco tiempo. El ?cerebro? del plan, Ronald Biggs, se fug? de la c?rcel y se convirti? en leyenda. A los 72 a?os se entreg?. En 1949, Biggs estaba en la c?rcel de Lewes, en Sussex, por asaltar un comercio. Charlando con un compa?ero, un ex empleado del correo, se enter? que los bancos transportaban mucho dinero en tren, y sin vigilancia. Ya no pudo dormir.

Al quedar libre, Biggs se mud? a Surrey, se cas? y mont? una carpinter?a. Cuando naci? su primer hijo, viaj? a Londres para darle la noticia a su padre, pero se cruz? con Bruce Reynolds, un ex preso que hab?a conocido en la c?rcel de Wormmwood Scrubb. Tras unas cervezas, comprendieron que segu?an con el mismo sue?o: robar el tren de Londres. Tres a?os despu?s, Reynolds viaj? a Surrey para ofrecerle a Biggs que dirigiera el robo. Ten?a todo planeado y hab?a reclutado a tres ex presos para la banda: Buster Edwards, Jim White y Roger Cordrey.

Buscaron a los hombres que faltaban y le encargaron a Gordon Goody que encontrara un aguantadero. Los llev? a la granja Leatherslade, a pocos kil?metros del lugar donde dar?an el golpe. Como el 5 de agosto fue feriado bancario, el d?a siguiente el vag?n postal viajaba lleno de dinero. Un informante de Glasgow telefone? a Goody y le confirm?: ?Sali? de Escocia con m?s de 100 bolsas.? El 8 de agosto a las 0.10, los 15 hombres partieron de Leatherslade vestidos como soldados en dos camionetas y un cami?n. Una hora despu?s, estaban sobre el puente Bridego, a 65 kil?metros de Londres.

El tren fue puntual. A las 3.15 Roger Cordrey avis? por handy: ?Ya viene. Buena suerte.? Estaba sobre el sem?foro ferroviario, a pocos kil?metros. Tap? la luz verde, y activ? la roja con una bater?a port?til. El convoy clav? los frenos y se detuvo a cuatro metros de la se?al. El fogonero baj? para ver qu? pasaba: Tom Wisbey y Robert Welch lo maniataron. Charles Wilson subi? a la locomotora y golpe? en la cabeza al maquinista. Y subieron al tren.

En s?lo 10 minutos, Buster Edwards y Roy James desengancharon la locomotora y el vag?n del dinero, y obligaron al maquinista a manejar hasta el puente Bridego, donde los esperaba el cami?n. Pasaron las 120 bolsas y se fueron a la granja. All?, contaron 2.631.784 libras esterlinas, en billetes chicos. La Polic?a ofreci? una fuerte recompensa para quien los delatara: recib?an 3.500 denuncias por d?a. En pocos meses, los apresaron y condenaron a penas de entre 18 y 30 a?os.

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En julio de 1965, Ronald Biggs se escap? de la prisi?n de Wandsworth. Salt? desde uno de los muros hasta un cami?n de mudanzas sin techo que lo esperaba en la calle: una pila de colchones amortigu? el golpe.

Biggs se hizo una cirug?a est?tica en Par?s y viaj? a Australia, donde vivi? cinco a?os. En 1974 lo descubrieron en R?o de Janeiro, pero no pudieron extraditarlo. Cuando cumpli? 72 a?os, muy enfermo, se entreg? en Londres. Antes de morir quer?a tomar una cerveza frente al Canal de La Mancha. Fue encarcelado en la prisi?n de Belmarsh para terminar sus 30 a?os de condena. En julio, fue internado: sufri? cuatro infartos y dos ataques epil?pticos. Actualmente, sigue preso.
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