Mi?rcoles, 27 de diciembre de 2006
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Mejor no haberlos conocido.
Los Beane eran una familia del s. XVI muy particular, tan particular que un destacamento entero del ej?rcito fue enviado a Edimburgo con el fin de eliminarlos. Y no era para menos, ya que Sawney Beane, su esposa, 8 hijos, 6 hijas y 32 nietos, todos producto de la cruza Inter familiar, eran una familia de can?bales que en sus cacer?as humanas llegaron a devorar a m?s de mil personas.

En las oscuras p?ginas del Newgate Calendar, un cat?logo de criminales mantenido por la prisi?n londinense de Newgate, se cuenta la historia de un hombre Alexander ?Sawney? Beane que tras no poder seguir con el negocio de su padre se uni? rom?nticamente a una mujer con serios problemas mentales y juntos escaparon hacia una cueva en lo profundo de Ayrshire, un ?rea costera de dif?cil acceso. Una vez all? comenzaron a asaltar a todo tipo de viajeros desprevenidos por las noches y, seg?n cuenta la historia, llevaban los cuerpos a su cueva para utilizarlos como alimento.

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Si bien en un principio los asesinatos pasaban desapercibidos entre los tantos cr?menes que acontec?an en los oscuros caminos de las afueras del pueblo, con el pasar de los a?os los Beane fueron concibiendo gran cantidad de hijos, tantos que en 25 a?os superaron los 50 integrantes. Por supuesto que semejante cantidad de bocas requer?a gran cantidad de v?ctimas y prontamente el r?o comenz? a llenarse de restos humanos desmembrados.

El furor en el pueblo fue tal que el linchamiento de inocentes no tard? en llegar, raz?n por la cual las autoridades locales elevaron la situaci?n al Rey quien personalmente gui? un conjunto de 400 hombres de la milicia y un grupo de perros cazadores en su b?squeda. Unos d?as bastaron para localizar la cueva, y tras una cruenta batalla se logr? capturar a los can?bales en plena acci?n. Todos encadenados fueron llevados a la prisi?n de Glasgow donde tras torturarlos se les dio muerte en la hoguera.
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