S?bado, 18 de noviembre de 2006
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El mayor desastre aereo de la historia.
En 1977, en aeropuerto Los Rodeos de Tenerife (Espa?a), ocurri? el que es catalogado el mayor accidente a?reo de la historia. Estas situaciones se presentan generalmete cuando una cadena de acontecimientos improbables suceden.

enerife est? plagada de niebla. Las nubes se acumulan alrededor del extinto volc?n Pico de Teide y espar cen una repentina bruma extra?a a trav?s de la isla de vacaciones del Atl?ntico. El domingo 27 de marzo de 1977 estaba muy nublado. Adicionalemte una bomba, instalada por terroristas del movimiento de liberaci?n de las islas Canarias, hab?a explotado en una tienda del aeropuerto de Las Palmas, en la vecina isla de Gran Canaria, y las aeronaves estaban siendo desviadas de las Palmas a Santa Cruz. Entre ellas hab?a dos jumbo jets Boeing 747: el vuelo 4805 de la l?nea holandesa KLM, proveniente de Amsterdam, y el vuelo 1736 de Pan Am, proveniente de Los ?ngeles y Nueva York.

Los tres controladores a?reos de servicio en la torre de control ten?an once aeronaves en tierra, todas esperando autorizaci?n para despegar. Pero sus principales preocupaciones eran la niebla que espesaba r?pidamente lo que implicaba una reducci?n de la visibilidad a unos 500 metros, adicionalmete las luces del eje de pista no estaban funcionando. Para aumentar la confusi?n, dos de las tres frecuencias de radio del aeropuerto estaban fuera de acci?n y los pilotos ten?an que hablar a los controladores por la ?nica frecuencia que quedaba.

La pista principal este-oeste en Santa Cruz tiene 3.2 kil?metros de largo y est? a 666 metros sobre el nivel del mar. Paralela a ?sta hay una segunda pista que las aeronaves usan para rodar desde y hacia los edificios de la terminal. Estas dos pistas est?n unidas en cada extremo y conectadas a lo largo de sus extensiones por cuatro calles de acceso. El vuelo 4805 de KLM y el vuelo 1736 de Pan Am esperaban en la segunda pista de rodaje, la aeronave holandesa justo delante de la estadounidense. La espera termin? finalmente antes de las 5 p.m. El piloto de KLM, capit?n Jaap van Zanten, anunci? a sus 229 molestos pasajeros que por fin le hab?an dado autorizaci?n para rodar y prepararse para el despegue hacia Las Palmas. El capit?n de Pan Am, Victor Grubbs, hizo un anuncio similar a los 370 pasajeros estadunidenses.

Debido a la congesti?n en la calle de rodaje, a am bos pilotos se les orden? mover sus aeronaves a la pis ta principal y rodar al punto de despegue en el extre mo lejano. El mensaje sali? de la torre de control al vuelo 4805 de KLM: ?Ruede derecho hacia adelante al extremo de la pista y retroceda?. El poderoso jet del capit?n Van Zanten avanz? lenta mente por la larga pista mientras el capit?n Grubbs recib?a instrucciones de la torre: seguir al jet holand?s para dejar la pista dando vuelta a la calle de rodaje de la izquierda.

El capit?n Van Zanten complet? la maniobra y dirigi? la nariz de su aeronave a la niebla que ocultaba los 3.2 kil?metros de la pista principal delante de ?l. Su copiloto inform? a la torre de control: ?KLM 4805 est? ahora listo para despegar. Estamos esperando autorizaci?n?. La torre respondi?: ?OK, espere para despegar. Yo le llamar?.

La raz?n de la horrenda cadena de acontecimientos que ocurri? en los siguientes minutos tal vez nunca sea descubierta. Lo que s? se sabe es que mientras la torre de control verificaba la posici?n del jumbo de Pan Am, la aeronave holandesa se preparaba para despegar. Y mientras la aeronave estadunidense toda v?a avanzaba pesadamente por la autopista principal antes de dar vuelta a una de las calles de rodaje, la aeronave de KLM solt? sus frenos, aument? el empuje y empez? a rodar los 3.2 kil?metros de pista ? derecho hacia el vuelo 1736 de Pan Am, invisible a trav?s de la niebla.

El jet holand?s ya viajaba a 240 kil?metros por hora cuando el copiloto de Pan Am Robert Braggs lo avist? por primera vez. Dijo: ?Vi las luces delante de nosotros a trav?s de la niebla. Al principio pens? que era el KLM parado al extremo de la pista. Luego me di cuenta que las luces ven?an hacia nosotros?. Braggs grit?: ?Salga, Salga?. El capit?n Grubbs grit?:?Estamos en la pista. Estamos en la pista?.

Angustiosamente despacio, Grubbs hizo que su jumbo diera un giro de 30 grados en un ?ltimo intento desesperado de evitar el desastre. Pero era demasiado tarde. La aeronave de KLM viajaba demasiado r?pido. No pod?a parar ni desviarse. La ?nica opci?n para el capit?n Van Zanten era tratar de levantar la nariz de su jumbo en un esfuerzo por ?saltar? sobre la aerona ve e bloqueaba su ruta. Pero el capit?n Van Zanten hab?a pasado el punto de no regreso. Dos segundos despu?s de levantarse, la aeronave holandesa se estrell? contra el jumbo estado unidense a alrededor de 250 kil?metros por hora. La nariz del jet de KLM golpe? la parte superior de la otra aeronave, arrancando el techo de la cabina del piloto y el compartimiento superior de pasajeros. Los dos gigantescos motores que pend?an de las alas fueron los siguientes en golpear al avi?n estadounidense. Las cubiertas de los motores se incrustaron en la cabina posterior, matando a la mayor?a de los pasajeros instant?neamente.

El boeing de KLM continu? su terrible viaje por en cima del avi?n y a lo largo de la pista, desintegrandose y explotando en miles de pedazos. Ni una sola persona a bordo del avi?n holand?s sobrevivi?. Todos los sobrevivientes del avi?n de Pan Am estaban sentados al frente o en el lado izquierdo, lejos del impacto. Parte del lado izquierdo del avi?n se desprendi? en el choque, y los sobrevivientes fueron lanzados o saltaron para ponerse a salvo.

El choque ocurri? a las 5:07 p.m., pero durante los largos segundos del desastre, los controladores de tr?fico a?reo no se dieron cuenta de ello. Una aeronave espa?ola que volaba sobre Tenerife irrumpi? para solicitar permiso para aterrizar. La torre de control respon di? bruscamente: ?Silencio en el radio, por favor. Se guir? llamando a KLM?. Pero KLM ya no exist?a. Era un revoltijo de restos ardientes esparcidos.

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Hasta que una racha de viento rompi? el banco de niebla los controladores no se dieron cuenta de que eran testigos del m?ximo horror que todo el mundo hab?a temido: un choque entre dos jumbo jets, cada uno de los cuales pesaba 240 toneladas, ten?a 70 metros de largo y un plano de cola de la altura de un edi ficio de siete pisos. Y ambos atestados de pasajeros.

La muerte fue instant?nea para los 229 pasajeros y 15 tripulantes del jet de KLM.
Comentarios
Publicado por istharb
S?bado, 18 de noviembre de 2006 | 10:16
Joder!! No ten?a ni idea de que hubiese ocurrido esa cat?strofe.

Me ha gustado mucho como lo has escrito, estaba hasta viendo los dos aviones entre la niebla.

Un saludo