Domingo, 14 de diciembre de 2008

En 1883 Henrios Ziegland de Arboleda de Miel, Texas rompió la relación que tenia con su novia en el misimisimo altar, esta de angustia se suicidó. Su hermano enfurecido con él quiso tomar venganza sobre Ziegland. Persiguió a este y le disparó y creyendose que lo habia matado se suicidó.

Curiosamente la bala no mató a Ziegland sino que le pasó rozando el rostro y fué a incrustarse a un arbol gigante. 

Algunos años más tarde Ziegland decidió cortar el árbol grande que todavía tenía la bala enterrada en ello. Talar a este  tan difícil que él decidió hacer volarlo con  palos de dinamita .La explosión originó que la bala saliese disparada incustrandose en su cabeza y causandole la muerte. Toda una curiosa historia de una bala vengadora.


Comentarios