
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha recibido un curioso regalo
para su perrita Koni: un collar conectado al satélite que le permitirá
mantener controlados todos los movimientos del animal, esté donde esté.
El regalito, se lo hizo un especialista del sistema Glonass durante su
presentación. Para todo aquel que no lo sepa, el sistema Glonass nace
como competencia del estadounidense GPS, y ya venía desarrollándose por
el ejército ruso allá por 1980.
Fue durante esta
presentación, donde Putin preguntó si podría utilizar dicho sistema con
su perrita (no sé los motivos que tendrá este hombre para querer
vigilar al pobre animal). Lo cierto es que allí mismo se le colocó un
aparato en el collar equipado con un sofisticado sistema.
Salieron a probarlo a la terraza de la residencia del primer ministro,
donde el especialista comentó que el perro "parece triste, es el fin de
su libertad". Pero Putin le contradijo diciendo que "mueve la cola, eso
quiere decir que le gusta".