
Así que cuando murió en 1966, dejó especificado que la prensa no acudiera a su funeral y que la localización de la tumba fuera secreta.
Unas semanas más tarde y por pura coincidencia, se dieron a conocer las primeras crionizaciones, una casualidad que hizo nacer esa leyenda que especula con Walt Disney como uno de los primeros "usuarios" del método.