
La leyenda cuenta que en las faldas de la peña, junto a la orilla del río Guadalhorce que por allí discurre, reposan los cuerpos de dos infortunados amantes, mora ella y cristiano él.
Los dos enamorados huyeron de Archidona (Málaga), en busca de tierras de cristianos, perseguidos por el padre y hermanos de ella, de los que el mancebo era cautivo. En su huida, llegaron a lo alto de la roca, donde no hallaron refugio. Viéndose alcanzados, los desesperados amantes optaron por arrojarse por el lugar mas escarpado de la peña, lanzándose al vacío abrazados.
Esta historia esta muy arraigada en el pueblo y fue recogida en la crónica literaria que escribió el humanista italiano Lorenzo Valla en el siglo XVI por encargo de Alfonso V el Magnifico.