
En 1933, siete barras de oro fueron supuestamente regaladas a un general de apellido
Wang en
Shanghai, China. Estas barras de oro parecían representar certificados metálicos relacionados con un depósito bancario en el
U.S Bank.
En las barras se observan dibujos, escritura china, alguna otra forma
de escritura y criptigramas en letras latinas. No resulta sorprendente,
que exista una disputa con respecto a la validez del monto (que puede
ser enorme) del depósito.
Esta dispusta podría resolverse si se logran decifrar los criptogramas
que aparecen en las barras. Al día de hoy nadie posee una teoría
certera sobre su significado. Aunque la escritura en chino ha sido
traducida y menciona una posible transacción que excede los
300 millones de dólares.