
"La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible."
Pues bien, un anciano en Australia se aventuró un poco más allá logrando llegar al mas allá con su creación. Curiosamente el hecho recuerda muy bien las leyes sobre los robots que Asimov, otro grande de la ciencia ficción, alguna vez planteó en su novela "Yo Robot".
El ser humano no tiene siempre ideas felices, y ese es el caso de un australiano de 81 años, que se suicidó hace unos días utilizando tecnología robótica. El hombre, cuya identidad no ha sido suministrada, descargó de la web los planos para la construcción de una suerte de robot asesino, con el cual se quitó la vida luego de recibir 4 disparos en la cabeza.
La razón de tan trágica decisión fue su distanciamiento con su familia, que insistía en llevarle a un hogar geriátrico donde pudieran cuidar de el, algo para lo cual debía abandonar su hogar.
El anciano explicó además en su carta de despedida que decidió suicidarse frente a su casa, en el jardín, para que unos trabajadores que estaban efectuando reparaciones en una casa cercana escucharan los disparos y dieran aviso de su muerte, cosa que sucedió.
Los planos del robot no fueron difundidos, como así tampoco su funcionamiento, pero los especialistas forenses que se ocuparon del caso afirmaron que se trata de un caso raro, aunque no desconocido para ellos.
La noticia, muy triste y desoladora, tiene como único fin informar de uno de los tantos usos que una persona puede hacer de la tecnología robótica y electrónica. Y aunque no nos guste, hemos de respetar la decisión de esta persona, pero siempre convencidos de que el suicidio no es la solución, y de que nunca es tarde para buscar ayuda.
En Australia, lugar de este hecho, el sitio www.beyondblue.com ofrece ayuda en distintos idiomas. En países de habla hispana, www.suicida.org tiene líneas telefónicas de ayuda y psicólogos en línea para asistir a personas con trastornos depresivos o síndromes de trastorno bipolar.-Via Mz-