viernes, 28 de diciembre de 2007
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Al finalizar la I Guerra Mundial en los campos de batalla quedaron muchos cuerpos a los que no se les pudo asignar una identidad. El coronel británico Henry Williams, miembro de la Comisión de Tumbas de la Guerra, propuso que todos éstos soldados anónimos pudieran ser recordados en un entierro y funeral que honrara a todos los soldados que carecían de tumba conocida. En 1920 se procedió al sorteo del “soldado desconocido” entre cinco candidatos procedentes de los principales campos de batalla de Francia y Flandes. El 11 de noviembre de ese mismo año el “soldado desconocido” era objeto de un multitudinario funeral y entierro en la Abadia de Westminster en Londres. Igualmente los franceses realizaron similar homenaje a los fallecidos durante la guerra enterrando a uno de estos muertos anónimos bajo el Arco del Triunfo. En 1923 se empleó por primera vez la llama del recuerdo, la primera llama eterna que se encendía en Europa desde que en el año 391 se había apagado la llama del fuego sagrado de Vesta en la Antigua Roma.

En 1944, pocos días después de la liberación de Paris un soldado norteamericano borracho apagó el fuego apagó orinando sobre él y en 1958 Claude Figus acudió allí con una sarten y la intención de freirse unos huevos, fue detenido acusado de violación de sepulcro. El 30 de junio de 1998, durante el mundial de futbol, un seguidor mexicano fue detenido por apagar la llama orinando sobre ella, se le detuvo acusado de ofensa a los muertos y de estar (demasiado) borracho. En octubre del año anterior había sido detenido un australiano por cocinarse un huevo en la llama.
Publicado por Desconocido @ 7:00  | Más sabe el brujo por...
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