...profunda del mundo.
Se encuentra en Bélgica, y lástima que la descubriera precisamente ahora que acaba el verano, ostenta el nombre de Nemo 33, en homenaje a ese misántropo personaje que vivía en un submarino en las profundidades del mar, nacido de la mente del visionario Julio Verne, y 33 por ser la profundidad total que tiene.
Entre las características más peculiares que tiene Nemo 33 perteneciente a un club privado es que mantiene una temperatura constante de 30 grados logrados a través de los paneles de energía solar existentes, colocados en el techo del edificio; con esta tecnología, los buzos no tienen que llevar por obligación traje de neopreno para protegerse de las bajas temperaturas que suelen darse en esas profundidades.
En términos generales, la construcción posee tres conductos de aire fresco y varias cuevas submarinas. También cuenta con un tubo cuyo diámetro es de seis metros, que llega hasta el fondo de la piscina. El proyecto, que tuvo un costo de 3.2 millones de euros, servirá para entrenamientos profesionales, así como para brindarle a los principiantes en el buceo un lugar más seguro para realizar sus prácticas.