domingo, 16 de septiembre de 2007
Imagen
¡Mala suerte!
La costumbre de relacionar el color amarillo con la mala suerte en determinados ámbitos sociales y profesionales, sobre todo en los relacionados con el mundo del espectáculo, tiene su origen en el color de la ropa que Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière, llevaba el día de su muerte.

El 17 de febrero de 1673, siete días después del estreno de "El enfermo imaginario", obra en la que él mismo representaba el papel principal vestido con un traje amarillo, Molière sufrió un ataque de tos y convulsiones que a duras penas le permitió seguir la representación. Acabada ésta, el dramaturgo y actor galo fue llevado con urgencia a su casa, donde murió poco después sin que su esposa lograra encontrar un médico y un sacerdote que le diese la extrema unción.
Publicado por Desconocido @ 8:36  | Más sabe el brujo por...
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios