Y la casa de John Travolta.
Situada en una lujosa urbanización de Florida, la mansión de John Travolta alberga cuatro jets privados y un Boeing 707 que el actor aparca en el garaje. La casa pertenece al complejo de Jumbolair, una urbanización donde los propietarios disponen de una pista de aterrizaje para su uso particular.
Aunque parezca increíble, el caso de Jumbolair está empezando a dejar de ser una excepción, y en los últimos años han proliferado decenas de urbanizaciones de este tipo en Estados Unidos, complejos donde los propietarios disponen de sus avionetas para viajar libremente cuando y donde quieran.
La urbanización Jumbolair fue levantada hace unos años por el excéntrico millonario Arthur Jones, quien decidió construir un paraíso para los amantes de la aviación. En sus más de dos millones de metros cuadrados, Jumbolair alberga a 125 familias y una pista de 2.200 metros para que puedan ir y venir con sus aviones.
El más insigne vecino de Jumbolair, el actor John Travolta, se instaló aquí hace unos años y mandó construir una casa con varios hangares privados. En ellos alberga el Boeing 707 que le compró a la compañía australiana Qantas y que utiliza para viajar por todo el mundo.
Travolta es un piloto cualificado, tiene diversas licencias, entre las que se cuenta la de piloto comercial, pero incluso entre los amantes de la aviación es considerado como un excéntrico. Su mansión no solo alberga cinco aviones sino que consta de su propia torre de control.
Además, Travolta dispone de una tripulación de seis personas a las que viste con uniformes azules y una gorrita blanca. En el año 1999 se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso en el Aeropuerto Internacional de Logan, Boston, por culpa de un motor sobrecalentado.