miércoles, 27 de junio de 2007
Imagen
Ciervos borrachos.
Los bosques de República Checa se han convertido en lugares inseguros a causa de los ciervos borrachos, de los que una asociación advierte a los excursionistas sobre todo en la zona de Bohemia.

Los animales acaban borrachos por la ingesta de hojas fermentadas de remolachas y nabos.

El azúcar de las plantas, que se transforma en etanol debido a la fermentación, deja a los animales sin coordinación, “como un bebedor después de 15 cervezas”, señala Silha, quien pide que se informe de la presencia de estos ciervos si se los ve.

La Asociación coloca comida en lugares específicos para que los animales no coman las hojas fermentadas. “Algunos animales pueden morir por los daños al sistema nervioso”, afirma Silha.
Comentarios