Su ultimo vuelo.
El 7 de Agosto de 1957 ocurrió algo tan llamativo como asombroso. Uno de los objetivos de las pruebas atómicas realizadas en el desierto de Nevada era observar el efecto que las detonaciones nucleares tenían en el equipo militar.
Para esto se disponían decenas de barcos y aviones en la cercanía a la zona cero. Una de estas naves, volando a control remoto sobre el epicentro, fue un dirigible que había quedado como resago de la SGM.
Al disipar los efectos de la detonación los investigadores quedaron atónitos al encontrar al dirigible literalmente clavado como una flecha en la Tierra a más de 10 kilómetros de su ubicación original. En la imagen se observa el hongo nuclear de fondo y la nave clavada en el desierto.