...el reflejo del alma.
Dice el pintor Tullio Pericoli en su libro El alma del rostro que cada individuo está en su cara. La palabra viene del latín cara y define, además del rostro humano, la superficie de una moneda o una lámina, los planos de las figuras geométricas y la presencia de alguien: se lo dijo en su cara. De cara derivan careta, máscara y careo, entre otras.
Hoy habitan el mundo 6.000 millones de personas, cada una con una cara distinta. Si añadimos las de todos los hombres y muje res que han vivido en la historia, la cifra es astronómica, de ahí que existan diversas palabras para definir sus características y tamaños; como cariancho, carichato, carifruncido, carigordo, carialzado, carilargo, carilleno, cariampollado, cariacontecido, cariharto, carininfo –individuo con la cara afeminada–, carilindo y carón. Y si un día llega su hijo con la cara sucia, dígale que es un caratoso.
Si además es un poco largo en la vida digale caradura...y de estos ya hay demasiados.