domingo, 08 de abril de 2007
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El hombre que vendió la torre Eiffeld.
Victor Lustig fue un personaje muy particular ya que, merecidamente, pasó a la historia como el mayor embaucador de todos los tiempos. Dotado de un carisma embriagante y con una sonrisa compradora, Victor, quedaría inmortalizado como “El hombre que vendió la Torre Eiffel”.

Ya poseedor de un profundo historial de estafas, como el haber vendido máquinas que imprimían dinero en su juventud, Lustig se lanzaría a realizar uno de los mayores engaños de la historia cuando en 1925, al leer en un periódico sobre los sonantes problemas que tenía la ciudad a causa de los gastos de mantenimiento del emblematico monumento parisino, adoptara el falso personaje de un oficial de gobierno y le enviara una invitación de negocios a seis comerciantes de la industria metalúrgica. Armando una reunión en la misma torre, donde ofrecería a los posibles compradores transporte en lujosas limusinas y elaborados discursos sobre los beneficios de comprar el monumento, Lustig se las arreglaría para hacerlos entrar en un remate en el cual apostarían una gran cantidad de dinero. El remate lo ganaría André Poisson, y tras este, ya con un maletín repleto de billetes, Victor tomaría un tren hacia Vienna donde viviría como un duque por varios años.

Sin embargo, las aventuras de Lustig no terminarían con esto. Un tiempo después de su particular venta de la torre convencería al mítico Al Copone de realizar un negocio, inexistente, por 40 mil dólares. Tras mantener durante dos meses el dinero en una caja de seguridad Victor lo regresaría a Capone con una falsa nota de disculpas y el comentario de que el negocio había fallado. Capone, sorprendido por la “integridad” de éste buen hombre, le enviaría la suma de 5 mil dólares en señal de agradecimiento por no haber escapado con el dinero. De esta manera Lustig se quedaría no solo con una considerable cantidad de dinero sino que, además, ganaría el favor y amistad de uno de los mayores jefes de la mafia, solo por haberlo estafado.

Ambos volvieron a encntrarse en 1934. Fue en Alcatraz. El ganster cumplia condena por evasion de impuestos, y Lustig por poner en circulacion ciento treinta y cuatro millones de dolares falsos. Los dos murieron entre rejas.
Publicado por Desconocido @ 7:00  | Más sabe el brujo por...
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