¿Quien fué su inventor?
Cuenta la leyenda que allá por el siglo XVIII, el abad de Hautvilliers, Dom Perignon, fue el primero en darse cuenta de que el champán viajaba mejor en botella que en barril y que aquellos vinos que no habían terminado de fermentar en otoño volvían a hacerlo en primavera, produciendo un gas que se derramaba al abrir la botella.
Esta misma leyenda cuenta que el piadoso Dom Perignon le pasó el secreto en confesión a su amigo el abad Dom Ruinart y éste, ni corto ni perezoso, se lo contó a su sobrino, quien inmediatamente fundó la bodega más antigua de champán, Ruinart. Sea o no creíble esta leyenda, está fuera de toda duda que Dom Perignon inventó ‘esas delicadas burbujas’ tal y como ahora las conocemos. Fue el primero en incorporar el tapón de corcho y la botella más gruesa, y también el primero en elaborar un blanco con variedades tintas (blanc de noirs) y en emplear en sus cuvées variedades y viñedos diferentes. Y, por supuesto, está fuera de toda duda que Ruinart es la casa más antigua de champán y que fue fundada en el año 1829.