¿Que son?¿Como actuan?
El psicólogo Carl G. Jung, el primero que acuñó este concepto, definió los complejos como genios malignos cartesianos. "Son los personajes que actúan en nuestros sueños, con los que nos enfrentamos en una total impotencia". Brotan de un choque emocional, de un deseo no satisfecho que rechazamos, de un traumatismo o incidente similar, o incluso de un conflicto moral. Este patrón de sentimientos suprimidos que conforman el complejo va tomando vida propia y acaba atormentando a quien lo padece.
La familia es el primer determinante de los complejos. Exceso de atención, falta de apoyo o malas opiniones causan una baja autoestima. El niño se resigna a llevar de por vida etiquetas que le colgaron, como el "gracioso" o el "gordo", como si la genética no pudiera compensarse con educación. Hasta los 8 años, los padres forjan el 90% de los criterios con el ejemplo. Las etiquetas son más evidentes en la adolescencia, cuando la vulnerabilidad es mayor.