¿Por qué se producen?
El espejismo común, es decir el que produce la impresión de estar viendo agua donde no la hay, ocurre con mucha frecuencia y es causado por una ilusión óptica natural que confunde nuestra percepción. Cuando la luz refracta sobre una capa de aire que fluye sobre una superficie calentada excesivamente, se origina un fenómeno llamado “espejismo inferior”, ya que produce un reflejo de los objetos debajo de éstos mismos. A causa de esto el aire recalentado “se convierte” en un “espejo”. Ahora, es muy llamativo el observar olas en el espejismo, lo que lleva a confundirnos plenamente y creer que efectivamente estamos viendo un mar o un lago. Esto, es decir las olas, ocurre porque además de los objetos del paisaje las nubes del cielo son también reflejadas en el aire recalentado.
Si bien dicho tipo de ilusión está muy lejos de ser el espejismo típico de los dibujos animados donde se ven oasis con árboles frutales y todo tipo de delicias, el efecto de espejismo inferior influye mucho a la hora de jugar con la mente de la persona extraviada. Ya que generalmente éstas personas sufren de considerable deshidratación y se enfrentan a un nivel extremo de stress, comienzan a construir delirios en base a dicha “agua” que ven a lo lejos.
Por este motivo la gran mayoría de personas extraviadas por tiempos prolongados en el desierto, tras ser rescatadas, relatan historias relacionadas a “oasis escurridizos” y raros personajes que los visitaron durante su travesía.