La historia de Manuel Vilar
Eran las 15:00 horas del 19 de junio de 1998, otoño en Argentina, Manuel Vilar de 18 meses de edad se encontraba pasando junto a sus familiares un día en una casa de Campo en Nogoyá, provincia de Entre Ríos.
En un momento de distracción de la madre que según su testimonio “se encontraba en la cocina preparando una torta (tarta)” el pequeño Manuel desaparece de la vista de todos. Cuando al fin es encontrado este se encuentra flotando boca abajo en la piscina, el agua se encontraba tranquila, lo que hacía suponer que el niño llevaba al menos 25 minutos en el agua.
Al sacarlo el niño estaba pálido, frío, cianótico, rígido, con los ojos vidriosos y fuera de las órbitas y por supuesto sin pulso ni respiración.
Inmediatamente se le aplican maniobras básicas de reanimación siendo trasladado posteriormente al hospital de San Blas en Nogoyá llegando al centro sanitario helado y sin signos vitales.
Mientras, la madre del pequeño, Alicia Silio, elevaba las oraciones por Manuel a la Beata Maravillas de Jesús, perteneciente a la orden Carmelita descalza, monja a la que Alicia tenía una gran devoción (fue beatificada el 10 de Mayo de 1998, poco más de un mes antes del “milagro” y canonizada el 4 de mayo de 2003 sirviendo este “milagro” como prueba para su santificación).
Pero trasladémonos a la sala de urgencia del mencionado hospital ¿Qué ocurría mientras allí?
El doctor Edgardo Labarba diagnostica ausencia de latido cardíaco y de respiración, así como midriasis bilateral (esto es, ambas pupilas dilatadas)
Tras media hora de maniobras de reanimación cardio-pulmonar (RCP) le vuelve el pulso al bebé, quince minutos más tarde recupera la respiración espontánea.
Según el médico que lo atendió, Edgardo Labarba, "una persona muere por asfixia por inmersión a los 5 minutos.
Según investigaciones posteriores, el chico estuvo sumergido entre 15 y 30 minutos. A la familia le demandó otros 10 llegar al hospital”.
Una vez revertida la parada cardio-respiratoria (PCR) el pequeño Manuel es trasladado al hospital materno infantil de San Roque, en Paraná.
Allí fue ingresado en coma en la UCI donde pasó 24 horas.
Al cabo de estas 24 horas Manuel revirtió completamente del coma, el cual se creía si no bien iba a ser irreversible al menos el bebé quedara en estado vegetativo debido el prolongado tiempo que se mantuvo en anoxia (falta de oxígeno).
¿Crees o no?