Ya es oficial la oferta.
Google ha puesto una oferta sobre la mesa (desde YouTube no se ha respondido en tan poco tiempo) de 1.165 millones de dólares (se dicen billions pero en inglés eso es mil de millones).
Con esto Google se quita de encima un competidor para su Google Video y lo convierte en una mejora. Pero los que salen ganando sin duda son los dueños invisibles (no se sabe quienes son) de YouTube, ya que se meten una gran cantidad de dinero en el bolsillo por un proyecto que quizás no aguantaría mucho más debido al consumo de ancho de banda que tenía la comunidad de alojamiento de vídeos.
Esperemos que con esta compra no se empeore el servicio que YouTube estaba dando, más bien esperamos que mejore ya que Google suele dar buen trato a los proyectos que compra a otras personas. Seguramente se integrará con Google Video de alguna manera y fichará a todo el equipo de YouTube para que trabajen con ellos.
La única vista mala de todo esto es que se monopoliza un poco más la red, de lo demás ya veremos.