Para saber que es lo que le gusta a un niño o niña, nada mejor que su madre, ya que ella es la que sabe realmente sus gustos.
Partiendo de hay, daremos unos cuantos consejos que en mi humilde opinión son muy útiles.
Por ejemplo, quizás un peque no le guste los huevos fritos, o le gusta pero su impaciencia le hace dejarlo a la mitad. Una solución tal vez sea freír un huevo de codorniz cortar una rebanada de pan y untarla con algo que le guste, sobrasada o algún pate, y poner el huevo de codorniz encima, de esta forma de un par de bocado podrá comérselo y será mas divertido para él.
Tenemos que buscar la forma más divertida y rápida de que se pueda comer lo que le gusta.
Si le gusta la carne pero es incapaz de llevarse un rato masticándola, posiblemente se la coma si la pones en forma de albóndiga que es más divertida y rápida de comer.
A la mayoría de los peques no le gusta las verduras, ¿pero y si la cotamos muy pequeñitas y rehogamos acompañándola de pasta y tomate?, seguramente se la comerán ya que a casi todos le gusta la pasta y el tomate.
Tampoco suelen gustarle el pescado. Ponlo frito, o mucho mejor, forma una varitas o palitos de pescado, rebózalos y fríelos, así el peque en el plato no vera pescado, vera unas varitas o palitos dorados que tienen mejor pinta que el pescado.
Así podemos inventar muchas comidas que a los peques les pasaran mejor por los ojos.