lunes, 26 de junio de 2006
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Si las oyes...malo
Si oyes cualquiera de estas frases mientras estás con los sopores de la anestesia en el quirófano, empieza a preocuparte:

- No... mejor guarda eso que lo vamos a necesitar para la autopsia.

- Acepta este sacrificio... ¡oh señor de la oscuridad!

- ¡Rápido! ¡persigan a ese perro y traigan lo que se llevo!

- Oigan, si este es el hígado... eso otro... ¿qué es?

- Enfermera... páseme esa... eh, ¿cómo se llama ese aparato?

- Uia, ¡se me fue la mano!... ¿saben si alguien sobrevivió a 500 ml de esto antes?

- ¡Uf! ¡de nuevo un apagón!

- Ustedes saben que pagan muy bien por los riñones, total ¿este para que quiere dos?

- ¡Todo el mundo quieto! ¡Perdí mis lentillas!

- ¿Pueden hacer que esa cosa deje de latir?, ¡me hace perder la concentración!

- ¡Uf!, ¡detesto cuando se me cae algo aquí adentro!

- ¡Como!, ¿este paciente no era el del cambio de sexo?

- Enfermera, este paciente firmo la tarjeta de donación de órganos, ¿verdad?

- No te preocupes, creo que sí está bien afilado.

- ¡FUEGO! ¡FUEGO! ¡Todo el mundo afuera!

- Ay y ahora ¿qué hacemos?, ¡la página 47 del manual no está!

- Dale un poco mas de anestesia así duerme otro ratito y vemos como se hace esto
Publicado por Desconocido @ 7:00  | Más sabe el brujo por...
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