Madre no hay nada mas que una, y que cierta es esta frase. Tú me trajiste al mundo y todo me lo distes, cuidaste de mí en mi enfermedad, cuando tenia miedo me acurrucabas entre tus brazos, me educaste y me enseñaste todo lo necesario para afrontar la vida. Trabajaste y luchaste hasta que tu cuerpo dijo basta, ahora en tu camino se ha cruzado otro contratiempo, y una vez más como siempre, como ídolo mío que eres, saliste por la puerta grande. Yo no se el tiempo que Dios te querrá dar, pero si por mi fuera, aquí estarías por toda la eternidad. Luchadora y humilde por bandera, no hay palabras que te hagan justicia, pero la que te define y completas es: MADRE.