domingo, 28 de mayo de 2006
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La duda
Siempre que vamos a tomar una decisión o a embarcarnos en algún tipo de proyecto, sea este del tamaño o tipo que sea negocios, amor, etc., se nos aparece un personaje del que me gustaría hablaros hoy y cuyo nombre es “la duda”.

El primer consejo que “la duda“ te dará, será decirte que eso o aquello que piensas hace ya lo intentaron o hicieron muchos otros y fracasaron, o pondrá en el contrapeso de tu balanza las cosas que pudieras perder si haces eso que quieres.

Si, es cierto que se debe sopesar bien las acciones que acometemos en nuestra vida, pero os aseguro que si dejamos que este “personaje” del que os hablo hoy sea nuestro principal compañero de viaje marcharemos por la vida desalentados y sin ningún propósito.

Pregúntate, ¿he hecho yo en la vida todo cuanto soy capaz de hacer?, ¿por qué he de ir un año tras otro por el mismo sendero, ya desgastado de repetirlo?, ¿por qué la duda trastorna mis proyectos, me impide poder saborear incluso el fracaso o incluso poder probar hacer las cosas de otra forma de cómo las estoy haciendo?

Yo personalmente me niego a creer que esté en esta vida para ser un muñeco de las circunstancias, un objeto en manos de la duda, algo me dice que debo apartarla, que en mi, existe un destino hacia la prosperidad, la paz y la felicidad.

Avancemos sin temor, con paso firme y amor propio y entonces veremos como “la duda” esa neblina que a veces no nos deja ver la meta, se disipa lentamente y casi, casi, desaparece. He dicho.
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