A ver si hay suerte
Hay gente, mucha gente, que pasa su existencia dejándose vivir, escurriéndose de todo esfuerzo, sin arrimar jamás el hombro a nada; en simbiosis parasitaria con la familia, los amigos o la sociedad; quejándose de todo y a todos; culpando a todo y a todos de las injusticias que la vida y la gente comete contra ellos... y esperando siempre "a ver si hay suerte".
Gente que fía a las quinielas, al cuponazo o a la primitiva lo que niega al trabajo y al esfuerzo. Gente que quiere recoger sin sembrar o a lo más, catar las uvas, recién plantada la viña, el esfuerzo está de más.. No quiere saber que el fruto exige siempre sazón y la cosecha, tiempo y tempero. Que hay que sembrar para poder recoger. Que hace falta millones de flores para un kilo de miel, y muchos años para la esplendorosa frondosidad de un cedro. La calidad no se improvisa. Nadie se hace un "Alonso" de la noche a la mañana; ni tampoco, un experto mecánico, un buen escritor o un buen trabajador de empresa. Ni se gana una oposición o se es un as informático sólo por la cara bonita de un lider del sector que sea. Indudablemente un "Zidane o un Ronaldinho" no se hicieron craks sin esfuerzo y dedicación.
Las personas que engordan y alimentan el "a ver si hay suerte", casi siempre represntan el grueso de la chapuza nacional.
Hay que poner manos a la obra y no escatimar esfuerzo. Y dar tiempo al tiempo. Y saber esperar, sin bajar la guardia. Y creer de continuo en el propio trabajo y que éste merece la pena.
"A ver si hay suerte" es la solución más cómoda para cuantos problemas y situaciones puedan plantearse en la vida. Pero es también la más estéril y la menos eficaz. Y además es la excusa más torpe para cohonestar la vocación de zángano en la sociedad y el fracaso de la propia vida.
Además estos que anteponen la vocación " aver si hay suerte" normalmente son aquellos que creen que el triunfo de los demás en cualquier campo esta basado en lo mismo..."suerte"
"A ver si hay suerte" no es ya sólo tentar a la suerte, es incluso
el preincipio para hacer culpable a Dios y la sociedad de nuestros fracasos.
Amiguetes, esfuerzo y dedicación deben ser los pilares para el cumplimiento de cualquiera de nuestros objetivos, la suerte solo debe ser un anexo.