La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad.
La verdad es que despues de ver y leer la noticia de la indigente Maria Rosa E.P., insultada, golpeada y quemada en un cajero automático en Barcelona, por un grupo de jovenes desalmados, nos damos cuenta que la crueldad del ser humano no tiene barrera.
Esta persona se refugiaba del frio de la noche en un cajero, cuando este grupo de ruines, rastreros y mezquinos cometieran contra ella semejante atropello. Segun fuentes de la investigación, lo hicieron "con el único animo de divertirse", vaya diversión amigos, solo espero que la justicia de debida cuenta a estos transgresores y el juez sin ánimo de divertirse los mande durante muchos años a la carcel.
Sin duda una muestra más de la parte más nociva del ser humano,ahora solo nos queda rezar por la victima,por sus familiares, por los de los asesinos, y porque no somos como ellos, tambien por los asesinos.
Que se haga justicia.