Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
En este planeta las persona nacen de las personas, las personas se dan a las personas, las personas son confiadas a las personas, las personas son responsables de las personas. Por eso la ayuda gratuita es la cosa más natural del mundo. Donde esto no es posible, muere la sociedad y crece los terrible males de esta era; alejamiento, soledad, injusticia, locura de armamentismo y deshumanización de la persona y de la sociedad.
Hemos evolucionado hacia una sociedad, donde la asistencia se ha vuelto un negocio caro. La asistencia espontánea de una persona a otra, poco a poco, ha sido desplazada por todo por tipo de personas pagadas y servicios pagados.
Las palabras "servicio" y "servir" han sido viciadas y violadas. Ya no significan gratitud. Una burocracia social y cultural, que traga mucho dinero ha sofocado todo, y lamentablemente hay todavía demasiados servidores que ponen mas interés en su propio beneficio, en su propia estabilidad laboral, en su propia posición social, que en la necesidad de los débiles y de los pobres.
Lo que se necesita, en realidad, es dar mayor gratitud a la asistencia.
La ayuda gratuita es impagable