sábado, 07 de enero de 2006
Hace tiempo lei esta especie de cuento que os traigo. Me gustó bastante y me hizo pensar, aqui os lo dejo junto a mi reflexión sobre su mensaje.

Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación, pero quería la gloria para el solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo decidido a llegar a la cima. Le obscureció, la noche cayó con gran pesadez en la altura de la montana, ya no se podía ver absolutamente nada.

Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas eran cubiertas por las nubes. Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, solo podía ver veloces manchas cada vez más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad.

Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, pensaba que iba a morir, sin embargo, de repente sintió un tirón tan fuerte que casi lo parte en dos...

¡SI!, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar:<<- "AYUDAME DIOS MIO..." >> De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: <<- "¿QUE QUIERES QUE HAGA HIJO MIO?" >> <<- "Sálvame Dios mío" >> <<- "¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?" >> <<- "Por supuesto Señor" >> <<- "ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE...">>

Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...

Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... A TAN SOLO DOS METROS DEL SUELO...


Un hermoso cuento que me llevó a reflexionar sobre mi fé, si amigos fe, aquello que te sirve para creer en algo o alguien aunque no lo veas , a veces ni siquiera lo sientas y que no ha sido confirmado por la razón ni por la ciencia.
Cuantas veces me ha pasado como al alpinista, cuantas veces he pedido algo y cuando me han contestado haz esto o aquello otro para conseguirlo, he dudado, tanto a nivel divino, como a nivel humano y la cosa por lo general ha ido mal.
Tengamos fe amigos, dejemos alguna vez que esa fuerza que sale del corazón nos arratre, soltemos esa cuerda que nos tira la razón, en la que nos sentimos seguros pero no nos deja alcanzar la meta que ansiamos, ese amigo, esa paz, ese amor...
Publicado por Desconocido @ 19:47  | Más sabe el brujo por...
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios